Aunque yo me he enganchado a esto del WoW en esta expansión, me voy a atrever a responder el meme que lanza Banthar. Mi única expectativa, hizo ayer un año, cuando renové mi cuenta de WoW era conseguir subir un personaje a nivel máximo y, a poder ser, experimentar las raids, conocer gente y formar parte de esta pequeña parte de la cultura popular que es el World of Warcraft. Y, un año después, tengo que decir que Lich King ha cumplido de sobras todo lo que esperaba y más.

Con 30 niveles en vanilla, ya tenía a WoW en mi top 3 de MMO (junto a Star Wars: GalaxiesGuild Wars). Pero subir los 58 niveles vanilla mazmorreando cada sabado por la mañana con la gente de nOObering y, en especial, con Darnea (que, indirectamente, es culpable de este blog) y, especialmente, las zonas de las expansiones, muchísimos más pulidas, han sido mi experiencia videojueguil de 2009. También tuve la suerte de conocer gente estupendísima en EUPHORIA y pasarlo estupendamente raideando con ellos. Y, por ultimo (por orden cronológico que no por importancia) la gente de Heraldos del Dragón, gente simpatiquísima que tuvo a bien darle cobijo y tabardo (que no dinero, ¡malpensados!) a mi alter. Sin olvidar, a la gente de PlanetaWoW, por supuesto, que siempre resulta enriquecedor conocer otras formas de ver el juego.

No se si será el café o las melancólicas canciones de Hellsongs, pero me resulta difícil separar el WoW de la gente. Lo mejor (y lo peor) del juego es la gente con la que juegas. Pero nosotros tenemos el poder para cambiar las cosas, intentando ser ese jugador ideal con quien te gustaría jugar. Si encuentras otros 9, tienes la receta para disfrutar al máximo de este juego.

Y, ahora, haciendo gala de cierta bipolaridad, me voy a poner analítico. Lo que más me ha gustado de WoW en WotLK es que la experiencia de juego se ha “allanado” (en inglés suelen hablar de streamlined). En vanilla el juego “base” funcionaba y era un excelente Diku (la formula de PvE de mazmorras, experiencia, equipo, etc.). Lo que noté en la zona de los Draenei de Burning Crusade y en el proceso de subir a Tamak y comparando las mazmorras viejas con las nuevas es que se han resuelto esos pequeños detalles que molestaban.

Recuerdo cuando empecé que mi amigo, que se hizo un Druida Elfo de la noche, tuvo que hacerse un doloroso paseillo a nivel 10 para poder jugar conmigo, que empecé en Dun Morogh. Ahora tendríamos el Recruit-a-friend, pero aparte, el barco desde Auberdine te deja en Stormwind, a un viaje de tranvía de Ironforge. Muchas pequeñas cosas se han ido arreglando y, como dicen, el diablo esta en los detalles. Y también se han añadido grandes cambios que han cambiado la forma en que jugamos: el mazmorreitor, las chapas o la funcionalidad de algunos addons que ha sido integrada en el juego.

Banthar también nos preguntaba si cambiaríamos de forma de juego en Cataclysm. Casi seguro que me subiré un chamán enano (me encantan los enanos y siempre me ha picado la curiosidad esa clase) y cuando pase un tiempo prudencial, jugaré las zonas iniciales de worgen y goblin. Y, después de un hiatus de WoW, aclarando mis ideas, he decidido que voy a seguir jugando y también por aquí escribiendo. Me lo paso muy bien en el WoW y, aunque no puedo aspirar a jugar a tanto nivel como otros compañeros de PlanetaWoW, si puedo intentar traer la visión más casual, de alguien que trabaja y ,además de al WoW, juega asiduamente a otros juegos (consola, pc, móvil, etc).